los puentes no existen para nosotros
y vos me mirabas mientras hablábamos del dolor de la caída de la muerte de la huida y siempre concluíamos que todo lo que hacíamos lo hacíamos para escapar después me llevó tiempo entender que lo que buscábamos era diferente que vos no tenías lugar en mi ciudad ni yo tampoco tenia un lugar en la tuya que si queríamos encontrarnos era necesario trazar un puente que no estabamos dispuestos a mantener