los puentes no existen para nosotros
y vos me mirabas
mientras hablábamos del dolor
de la caída de la muerte de la huida
y siempre concluíamos que todo lo que hacíamos lo hacíamos para escapar
después me llevó tiempo entender que lo que buscábamos era diferente
que vos no tenías lugar en mi ciudad ni yo tampoco tenia un lugar en la tuya
que si queríamos encontrarnos
era necesario trazar un puente
que no estabamos dispuestos a mantener
Comentarios
Publicar un comentario