sin creer creyendo
todas las cosas que puedo darte -o que podía, eso ya no lo sé- vos las conocés bien siempre pudiste adivinar por completo todas mis maneras bastaba un simple retorcer del labio un rápido destello en la mirada un leve cambio en la respiración para que supieras que algo -me- pasaba ahora, si bien no me ves escribiéndote, porque sos tan perpicaz, ya te diste cuenta que caen en torrente lágrimas por mi cara y que camino de un lado a otro mientras susurro estas palabras siempre estuve dispuesta a que me leyeras de par en par a que te divirtieras entrando y saliendo de mí también, siempre supe que estar dispuesta era estar en riesgo -eso nunca me importó- ahora, hay tantas cosas que quisiera que sepas tantas cosas que quisiera que adivines a partir de los distintos ademanes de mi cuerpo pero simplemente estoy cansada ...